José Carlos Frechilla, director de la FEEDA, ha participado en un programa radiofónico de ámbito balear para explicar el alcance de la nueva normativa de ascensores en España, resolver las principales dudas de los ciudadanos y trasladar tranquilidad a las comunidades de propietarios ante la entrada en vigor del nuevo marco regulatorio en 2024.
Durante la entrevista, Frechilla abordó las implicaciones del Real Decreto 355/2024, en vigor desde el 1 de julio de 2024, una norma que persigue elevar progresivamente los niveles de seguridad del parque de ascensores existente, aproximándolo a los estándares tecnológicos y de protección que incorporan los equipos de nueva instalación. “En España contamos con aproximadamente 1,2 millones de ascensores en mantenimiento, con realidades tecnológicas y antigüedades muy diferentes. Por eso es imposible hacer una valoración económica general, porque cada ascensor presenta unas características concretas y unas necesidades específicas”, explicó Frechilla durante su intervención.
El director de FEEDA quiso trasladar un mensaje de tranquilidad a los propietarios, recordando que la aplicación de esta normativa no implica actuaciones inmediatas ni generalizadas, sino que su implementación se produce de forma ordenada a través de las inspecciones periódicas obligatorias. “La aplicación de la norma está vinculada a la inspección técnica periódica del ascensor, lo que podríamos comparar con la ITV de un vehículo. Es un organismo de control independiente quien determina, caso por caso, qué elementos cumplen y cuáles deben adaptarse”, señaló. Frechilla explicó que, una vez realizada la inspección, será el informe técnico el que determine qué medidas deben implementarse y en qué plazos, ya que no todas las adaptaciones tienen la misma urgencia ni los mismos tiempos de ejecución.
Uno de los aspectos que más interés despertó entre los oyentes fue el posible impacto económico de estas actualizaciones y la existencia de ayudas públicas para acometerlas. En este sentido, Frechilla aclaró que actualmente no existen subvenciones específicas destinadas exclusivamente a la adaptación de ascensores derivada de esta normativa. No obstante, sí recordó que determinadas actuaciones pueden acogerse a programas de rehabilitación y accesibilidad contemplados dentro del plan estatal de vivienda. “Existen medidas incluidas en esta nueva ITC que mejoran claramente la accesibilidad del edificio y que, por tanto, pueden ser susceptibles de financiación dentro de los programas públicos de rehabilitación gestionados por las comunidades autónomas”, indicó. Entre estas actuaciones, destacó la corrección de problemas de nivelación de cabina —cuando el ascensor no enrasaba correctamente con la planta— o la instalación de sistemas de protección frente al cierre inesperado de puertas mediante cortinas de luz, elementos que mejoran tanto la seguridad como la accesibilidad de los usuarios.