Garantizar la seguridad de los ascensores es esencial para su correcto funcionamiento y la protección de quienes los utilizan. Además del mantenimiento regular que realiza la empresa conservadora, la normativa española exige la realización de Inspecciones Periódicas Obligatorias (IPOs).
Estas inspecciones son preceptivas y tienen como objetivo verificar que los ascensores siguen cumpliendo los requisitos técnicos y de seguridad establecidos por la normativa vigente.
Además, la reciente Instrucción Técnica Complementaria ITC AEM 1, aprobada por el Real Decreto 355/2024 y en vigor desde el 1 de julio de 2024, actualizó los requisitos de estas inspecciones y sus plazos de revisión.

¿Qué es una inspección periódica?
Una inspección periódica es un examen técnico realizado por un Organismo de Control Autorizado (OCA), independiente de la empresa mantenedora (encargada de los mantenimientos preventivo y correctivo habituales). Su objetivo, como decíamos, es comprobar que todos los componentes del ascensor funcionan correctamente, de forma segura y que cumplen con la normativa vigente.
Estas inspecciones son obligatorias a lo largo de toda la vida útil del ascensor y deben realizarse dentro de los plazos legales establecidos.
¿Con qué frecuencia se realiza?
La nueva ITC establece cada cuánto un ascensor debe pasar una nueva inspección, y lo hace en función del tipo de edificio en el que está instalado el equipo. Estos plazos, que se aplican desde el 1 de julio de 2024, son:
- Edificios de uso industrial o lugares de pública concurrencia: cada 2 años.
- Edificios residenciales con más de 20 viviendas o más de 4 plantas: cada 4 años.
- Otros ascensores (por ejemplo, edificios residenciales con menor número de viviendas o menos plantas): cada 6 años.
Estos plazos representan el intervalo máximo entre dos inspecciones periódicas completas y deben cumplirse estrictamente para evitar la puesta fuera de servicio del ascensor.
¿Qué se revisa en una inspección periódica?
Durante la inspección, el organismo de control comprueba aspectos clave del ascensor para garantizar su seguridad, entre ellos:
- Condiciones de seguridad de las puertas y sistemas de cierre.
- Funcionamiento de los sistemas de tracción y frenos.
- Limitadores de velocidad y dispositivos de seguridad.
- Estado de los amortiguadores y elementos de absorción de impacto.
- Sistemas de comunicación bidireccional y alarma.
- Precisión de la nivelación entre cabina y piso.
Además de comprobar el estado físico del ascensor, en el transcurso de una inspección también se verifica que la documentación técnica esté actualizada y que se hayan registrado correctamente las intervenciones de mantenimiento.
Resultado de la inspección y obligaciones posteriores
Una vez realizada la inspección, el organismo de control emite un informe con la calificación del ascensor:
- Favorable: el ascensor cumple con la normativa y puede seguir en funcionamiento.
- Desfavorable con defectos leves o graves: se deberán corregir las deficiencias dentro de los plazos fijados, sin que sea necesario parar inmediatamente el ascensor salvo que la naturaleza de los propios defectos así lo requiera.
- Desfavorable con defectos muy graves: el ascensor debe ser puesto fuera de servicio por parte de la empresa mantenedora en un plazo máximo de 24 horas, y no podrá volver a funcionar hasta que se subsanen las deficiencias y se realice una nueva inspección completa.
El resultado de la inspección periódica suele acreditarse con una etiqueta visible en el interior de la cabina y en el cuarto de máquinas (de color verde, amarillo o rojo, según el resultado de la inspección).

Consecuencias del incumplimiento de plazos
La ITC en vigor introduce obligaciones claras para titulares y empresas mantenedoras. Si un ascensor no pasa la inspección periódica en el plazo establecido, la empresa conservadora está obligada a ponerlo fuera de servicio hasta que se realice una nueva inspección cuyo resultado sea favorable.
Esto busca garantizar que los ascensores con inspecciones periódicas vencidas no puedan operar, con el claro propósito de blindar la seguridad de los usuarios que viajan en ellos.
Tu seguridad, la prioridad de los ascensoristas
Las inspecciones periódicas son un elemento clave de la normativa de ascensores en España y, tras la entrada en vigor del Real Decreto 355/2024, su cumplimiento es más importante que nunca. Y es que respetar los plazos y atender las recomendaciones de los informes no solo es una obligación legal, sino una medida esencial para la seguridad de las personas que utilizan los ascensores en su vida cotidiana.
Si tienes dudas sobre cuándo le toca inspección a tu ascensor o qué requisitos específicos debe cumplir tu equipo, desde la FEEDA te ofrecemos asesoramiento a todos los niveles.
Nuestra prioridad es garantizar tu seguridad y la de los tuyos.